domingo, 27 de septiembre de 2015

Escena elminada de "El Infierno de Gabriel" de Sylvain Reynard

Hola queridos lectores.

 En este nuevo post, quiero publicar una escena eliminada de uno de mis libros favoritos, "El Infierno de Gabriel" de Sylvain Reynard. En mi opinión, en esta escena, veremos un amor ejemplar, de una madre hacia sus hijos (indiferentemente si son de su propia sangre) y el amor que se tiene una pareja, sin importar los años que pasen juntos y el apoyo y consuelo que se brindan entre ellos. Una escena preciosa, escrita increíblemente, con una narración espectacular (al igual que todos los libros) y unos personajes adorables. Publicada en el blog del autor en el 2013 y con traducción al español (sin fines de lucro). Espero que la disfruten. 






"La escena tiene lugar después de que Julia rompe con su novio mientras estudiaba en la Universidad de Saint Joseph en Filadelfia. Grace está molesta porque Julia no responde a sus llamadas telefónicas:

Grace se sentó en el tocador envuelta en su albornoz, cepillando su largo cabello mientras pensaba. Ella estaba disgustada. Ella estaba preocupada. Pero  no sabía qué hacer.

"Ven a la cama, cariño."

Ella tomó la mano que le tendía su marido y lo siguió hasta la cama, despojándose de su bata en la penumbra y uniéndose a él desnuda entre las sábanas. Se colocó a su lado, pasando los dedos por la fina capa de vello en el pecho que decoraba la parte superior del cuerpo.

"Mi amor". Richard cogió su mano y la besó suavemente. "Dime lo que te molesta antes de que me dedique a hacerte olvidar tus problemas. Me estás volviendo loco."

Grace se rió. La conocía tan bien. Ella distraídamente  deslizaba sus suaves manos sobre el todavía musculoso cuerpo de su marido con el fin de ayudarse a pensar mejor, pero eso tuvo el efecto contrario en él.

"Lo siento, querido. Estaba pensando en Julia."

Richard suspiró y esperó a que ella se decidiera a contárselo, pero sabía lo que venía.

"Ella no me devuelve las llamadas. Ella tampoco le devuelve las llamadas a Rachel. Tom dice que está atrincherada en un pequeño apartamento cerca de la universidad y que apenas habla con él. Estaba pensando en conducir hasta allí para verla mañana y llevarle unas pocas provisiones ".

Richard era un hombre reflexivo, un hombre tranquilo. El tenia en total  consideración las palabras de su esposa asi como ella esperaba siempre escuchar su opinión. Ellos estaban en absoluta sintonía. Ellos se profesaban un gran amor.

"No creo que sea una buena idea. Si ella está en retirada, es porque tiene miedo. Si vas a su casa, estaras alterando el único lugar donde ella se siente segura."

Grace apoyó la mano en el corazón de su esposo. "Tu no eres psiquiatra."

"Correcto, no lo soy,. Pero ambos sabemos que Julia es introvertida y tímida. Si amenazas  su seguridad, tu estas amenazando su estrategia. Y entonces ella va a tener que buscar otra cosa."

"Entonces, ¿qué debo hacer?"

"¿Por qué no le escribes una carta expresando tu preocupación. Dale un poco de tiempo para procesar las cosas y así poder ser capaz de responder. Y luego, espera a ver qué pasa."

Grace apoyó la cabeza en el hombro de su marido. "Yo puedo hacer eso, pero me hubiera gustado que ella hablara conmigo, que me hubiera hecho saber lo que paso para que ahora este escondiéndose de todos nosotros. Entonces,  yo podría ayudarla."

"Rachel mencionó algo acerca de su novio."

Grace se estremeció. "Nunca me gustó la forma en que la miraba. Estaba orgulloso de como lucia ella agarrada a su brazo, pero había algo en sus ojos." Se inclinó y le dio un suave beso en los labios de su marido. "Nunca la  miraba de la forma en que tu me miras."

Richard le sonrió y acarició la curva desnuda de su cadera con los dedos. "Nadie mira a nadie de la forma que yo te miro a ti, porque nadie ama a nadie como yo te amo."

Las preocupaciones de Grace fueron interrumpidas, momentáneamente, por un apasionado beso acompañado de un par de manos fuertes acariciando la parte baja de su espalda.

"Julia estaba muy vulnerable cuando empezó a verlo. Su madre había muerto, ella estaba lejos de Selinsgrove. Ella probablemente estaba dispuesta a  tolerar cualquier cosa que él estuviera dispuesto a darle. Con mucho gusto."  Richard suspiró profundamente. "Ella es una soñadora romántica , creo, no tan diferente de su madre."

"No menciones a esa mujer delante de mi.  Ella casi arruinó a esa niña Cuando pienso a lo que la expuso  y -.".

Se inclinó y la besó de nuevo. "Lo sé, mi amor. Pero no hay nada que podamos hacer al respecto ahora."

"Me siento impotente", susurró Grace. "Ella está sufriendo y  no me permite consolarla. Prometí a Julia que sería su madre. Pero ella no me lo permite."

"Ella volverá a ti cuando esté lista".

"Eso me dijiste de Gabriel. Pero nunca vuelve a casa."

Richard se movió incómodo. "El ha vuelto a nosotros. Está limpio, tiene un buen trabajo, y si tenemos suerte, conocerá a una chica y ella lo enderezará. Has encendido una vela por él. ¿Por qué no enciendes una vela por Julia? "

Grace besó a su marido, pero su tristeza por su hijo mayor irradiaba a través de su beso..

"Las cosas van a salir bien, cariño. Te lo prometo. Encontraremos la manera." Richard la besó suavemente.Y cuando el contacto comenzo a hacerse mas caliente, él la miró y trazó la suave linea del  lóbulo de su oreja, haciendo una pausa para tocar el diamante que brillaba en la oreja, un regalo de hace mucho tiempo.

"Estás molesta.  Estás triste esta noche, no creo que debamos... -.".

"Hacer el amor contigo me reconforta, querido. Por favor."

Nunca le había negado bien alguno. No podía negarle esto. Se cerníó sobre ella, mirandola  fijamente a los ojos. No había necesidad de palabras, sus miradas lo decían todo.

Era un ritmo lento y fácil, sin esfuerzo, el acoplamiento íntimo de un hombre y una mujer que se conocían perfectamente. Una manera  de hacer el amor que podría durar horas o incluso toda la vida.

"Te adoro," susurró contra su cuello, mientras ella arqueaba la espalda y sus manos le urgían a que lo hiciera  más profundo.

"Te amo," susurró. "Siempre."

La ola se estrelló contra ambos, dejándoles  sin aliento y muy satisfechos.

El último pensamiento de Grace fue una oración silenciosa rogando por que un día Julia y Gabriel  encontraran, cada uno de ellos, el amor. Y luego se quedó dormida envuelta en los brazos de su amado esposo."



Así que, ahí está!. Espero hayan disfrutado de esta lectura. Nos leemos luego.


*Si desean leerla en el idioma original, aquí esta el enlace la pagina del autor (allí mismo está la traducción al español. Cabe aclarar que no fue hecha por mi, así que todos los créditos van a la persona que se tomó el tiempo de hacerla y por su puesto, a Sylvain Reynard por escribirla)*

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